Polvo
Con mis ojos cerrados recordé un día en la playa, de esos días en que los rayos entibian la piel, pero la brisa fresca se adueña de las sombras. Mis pies enterrados en la arena, pero no mucho. Una mano sostiene El inferno de Dante y la otra un café hasta la mitad, entre dulce y salado a esas alturas....


